Invirtiendo en agricultura

La agricultura es una de las actividades y uno de los retos más importantes que afronta nuestra humanidad y nuestro planeta.  Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, se estima que la población mundial aumente en más de un tercio (+ 2.300 millones) para 2050, incrementando aún más la imperante necesidad de producir más alimentos con menor mano de obra; debido a la constante migración de población rural productiva a las zonas urbanas, abandonando la actividad agrícola.

Para lograr el objetivo del abastecimiento y seguridad alimentaria a nivel global, además de que los gobiernos mejoren y garanticen el acceso a los alimentos para todos los sectores de la población, especialmente a aquellos más necesitados y vulnerables; a nivel empresarial será necesario adoptar y/o desarrollar e implementar sistemas de producción agrícola intensivos, efectivos y sostenibles.  Estos sistemas productivos deberán incrementar considerablemente los rendimientos de los cultivos, ser respetuosos con el medio ambiente y adaptarse a los constantes cambios climáticos y a sus efectos negativos sobre la producción agrícola.

Esta tarea no será fácil, según la FAO nuestro planeta se encuentra en un nivel crítico de desertización debida a la sistemática degradación de los suelos por la sobreexplotación agrícola, la deforestación de selvas y bosques, la ganadería extensiva, entre otras muchas causas.  La degradación y desgaste de los suelos altera su estructura a la vez que reduce sensiblemente su fertilidad y, por ende; su capacidad para alcanzar los altos niveles de producción que exige una población mundial en continuo crecimiento.

Sin embargo y, a falta de evidencia científica, La FAO indica que: “los suelos que se manejan orgánicamente (aquellos a los que se aportan sólo fertilizantes orgánicos) poseen un alto potencial para contrarrestar la degradación del suelo.  Esto es debido a que los fertilizantes orgánicos ya descompuestos e integrados en la estructura del suelo, le confieren una mayor capacidad de retención de agua y nutrientes; lo cual permitiría, a largo plazo; recuperar la estructura y fertilidad del suelo.

No obstante, los sistemas productivos de alto rendimiento, que son los que abastecen los mercados y fábricas procesadoras de alimentos, siguen siendo en alto porcentaje, aquellos que se basan en la fertilización mineral de cultivos extensivos cuyos suelos; requieren grandes aportes de nutrientes para poder generar las altas producciones que demanda el mercado. Actualmente, en la agricultura tecnificada y de precisión se intenta cuidar todos los elementos que participan y/o influyen en la producción agrícola, desde la base que es el suelo y principal activo de la agricultura, el uso del agua (otro activo invaluable), de semillas con alto potencial genético de rendimiento, insumos agrícolas respetuosos con el ambiente como las fuentes de fertilización en las que cada vez la investigación desarrolla nuevos productos que intentan revertir la degradación del suelo y producir más con menor impacto ambiental para nuestro planeta.

Ahora bien, la situación planteada puede convertirse en una oportunidad para todos los interesados en invertir a lo largo de la cadena productiva agrícola, que sin duda será una de las megatendencias para los próximos años; al ser activos “tranquilos, seguros y muy descorrelacionados”, como indica Mark Garrisasait, un gestor de un fondo agrícola (Panda Agriculture & Water Fund).

Pero, ¿Cómo invertir en el sector?, encontramos las siguientes formas:

  • Directamente en empresas cotizadas, tales como: Agrium, The Mosaic Company, Potash Corporation of Saskatchewan, Yara International, Israel Chemicals Ltd (en cartera de muchos fondos value españoles), Uralkali PJSC, etc.
  • A través de fondos de inversión:
    • Panda Agriculture & Water Fund: Es un fondo español que invierten un 80% en empresas agrícolas y el 20% en empresas del sector del agua.
    • Amundi Funds Equity Global Agriculture: El fondo invierte en empresas agrícolas de todo tipo a lo largo del mundo.
    • BlackRock Global Fund – World Agriculture Fund: Tiene una filosofía de inversión similar al anterior.
  •  ETF´s: Son fondos cotizados que están compuestos por una cesta de valores que cotizan en el mercado. Por lo cual, la rentabilidad depende directamente del comportamiento de los valores que componen la cesta. Algunos de ellos son:
    • Market Vectors Agribusiness ETF
    • S&P Global Agribusiness ETF
    • MSCI Global Agriculture Producers

Si tienes interés la agricultura y crees en el futuro y necesidad de la misma, te animo a profundizar más en todas las oportunidades que ofrece el sector.

“En los próximos 40 años, los seres humanos tendrán que producir más alimentos de lo que hicieron en los 10.000 anteriores juntos. Pero con las grandes ciudades devorando las tierras cultivables, la productividad agrícola disminuyendo y la demanda de biocombustibles aumentando, la oferta no está a la altura de la demanda. Los agricultores inteligentes, los científicos y los empresarios están repletos de ideas. Pero necesitan dinero para dar el salto”

— The Economist, 3 de Junio de 2015.

¡Éxitos!

JB.

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