El secreto del creador del ajedrez

El 20 de julio además de celebrarse la independencia de Colombia, se conmemora el día mundial del ajedrez, un juego (también considerado deporte en muchos países) que requiere de una alta dosis de paciencia, táctica y estrategia para lograr ganar una partida. Pese a que su origen no está claramente definido y existen diferentes versiones del suceso, muchos coinciden en que fue inventado en Asia y desde allí se fue extendiendo a otras regiones, donde se estableció la normativa vigente.

Cuenta la leyenda, que un rey del lejano oriente invitó a su palacio al creador del ajedrez, impresionado con lo que veían sus ojos, le ofreció lo que quisiese. Este, pidió algo muy simple: recibir un grano de trigo, dos por el segundo, cuatro por el tercero, y así sucesivamente, duplicando la cantidad cada vez hasta la última casilla del tablero.

La petición fue válida para el rey y no dudo en aceptarla, considerándola poca cosa. Sin embargo, desconocía de aritmética… y ya todos sabemos el final de la historia, los contables del rey se dieron cuenta que para rellenar las últimas 10 casillas del tablero, se necesitaría 35 trillones de granos de trigo, por lo que no habría forma de pagar aunque se diese todo el reino. Finalmente, el rey no tuvo otro remedio que entregar su reino, aunque otros creen que la historia termina con la ejecución del creador del ajedrez por orden del rey.

Pese a no poder comprobar la veracidad de la anterior historia, si tenemos una enseñanza muy importante para aplicar a las finanzas personales, que de hecho Albert Einstein consideraba “la octava maravilla del mundo”el interés compuesto. El problema de esta, es que no se nota al principio de las casillas (lo que le paso al rey) sino en las últimas, lo que genera impaciencia ante el deseo de resultados inmediatos.

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Pero, ¿Cómo podemos sacar provecho de esto en nuestras finanzas personales? Es muy sencillo, la fórmula del interés compuesto plantea que el dinero se ponga a trabajar para generar más dinero. Es decir, que los beneficios se reinviertan de forma continuada en el tiempo. Por ejemplo:

Imagine que usted tiene un capital disponible de 10.000€, los cuales son invertidos en un negocio o activos financieros (Acciones, bonos, depósitos bancarios, etc.) con una rentabilidad anual 9,87%, utilizo este % a modo de ejemplo porque es la rentabilidad anualizada del S&P 500 (uno de los índices bursátiles más importantes de EE.UU) con reinversión de dividendos (beneficios de las acciones) en los últimos 100 años, aunque las rentabilidad históricas no sirven para predecir las futuras, al menos si aportan un marco de referencia para la toma de decisiones. De esta manera, si usted durante 10 años reinvierte todo el beneficio generado por la inversión (ya sea por intereses, dividendos, etc), obtendría al final del periodo:

Utilizando la fórmula del interés compuesto para calcularlo, tenemos: Capital final= 10.000*(1+9,87%)^10=  25.632,52€

En 10 años los 10.000€ iniciales se habrían convertido en 25.632,52€.

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Los beneficios obtenidos al final de los 10 años, incluso podrían ser superiores, si anualmente se aporta una cuota de 500€, veamos:

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Aportando 500€ durante 9 años, el beneficio aumenta en 7.419€, de los cuales el 60.65% corresponden a los 4.500€ aportados (500€ * 9). El restante corresponde al efecto del interés compuesto.

El secreto del creador del ajedrez, radicaba en el número de casillas que había en el tablero, y no en el importe de trigo que exigía. Por lo cual, aplicado en las finanzas personales, la variable principal sería el tiempo. Por ejemplo, si los 10.000€ iniciales son dejados durante 25 años en lugar de 10, el resultado sería: 10.000*(1+9,87%)^10= 105.190,89€.

Podemos comparar la inversión como una bola de nieve que va cuesta abajo, con el paso del tiempo se va haciendo más y más grande, gracias a la reinversión de los beneficios y el aporte de cuotas. Si bien es cierto que hay otras variables por analizar, tales como: el efecto de la inflación (pérdida del valor del dinero), simular los beneficios teniendo en cuenta el capital que se aporta ya sea de forma inicial o en cuotas a lo largo del tiempo, el tipo de negocios y activos a invertir, la rentabilidad estimada, comisiones por operaciones, tasas impositivas etc. El objetivo del artículo es que el lector se interese por este sistema y sea proactivo. Desde Finanzas Transparentes esperamos ir tratando cada una de las variables en las próximas semanas.

Gracias a este “secreto”, hoy en día hay muchas personas que buscan la libertad financiera o una jubilación temprana más cómoda, hay muchos que ya lo han logrado y pueden vivir de las rentas que generan las inversiones. Todas ellas coinciden que empezar pronto es lo más importante, para que el interés compuesto juegue a su favor. Sin embargo, debemos mantener los pies en la tierra, la teoría parece sencilla y las historias muy bonitas, pero tener paciencia, un capital inicial, disciplina para ahorrar e invertir (y reinvertir), además de seleccionar de activos capaces de generar altas rentabilidades en el tiempo no lo es tanto. Pero vale la pena intentarlo, en 25 años nos vemos!

¡Éxitos!

JB.

2 Comments

  1. Excelente e intersante articulo. Lo de los origenes del ajedrez no tenia ni idea. Acerca del interes compuesto, aparentemente funcioba muy bien. Cuando tenga los 10000 euros te aviso, ayudame a buscar un activo generador de buena rentabilidad, ya no soy joven, pero me gustaria una vejez digna

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